Es curioso ver como ante la misma situación la gente reaccionamos de maneras tan dispares. Alegrías, lloros, confusión...diez mil sentimientos se entremezclan tanto para los que emprenden un nuevo camino como para los que se quedan. El momento que me va a permitir crecer como persona se acerca; y aunque lo hace de manera sigilosa yo se que está próximo..

Si tenéis un rato echad un ojo al siguiente link porque no tiene desperdicio. Historias de personas muy diferentes las cuales en su mayoría, han acabado por fortuna con un final feliz. He querido extraer la de Daniel Sanz porque expresa los sentimientos como solo una persona enamorada es capaz de hacerlo.

http://www.elpais.com/articulo/portada/espiritu/Erasmus/elpe...

El otro

Yo soy del otro lado. De los que nunca se la dieron porque nunca la solicitaron. Porque pensaron que nunca se la darían y porque si se la hubieran dado probablemente la hubiera rechazado. A ella sí se la dieron. Los dos tuvimos sensaciones entremezcladas, risas y llantos. De momentos graciosos, de viajes a verla en vuelos baratos, de abrazos y reencuentros, llamadas, cartas… Luego todo se acabó. A veces pienso que habría ocurrido igual aunque no hubiera estado de beca fuera, pero lo estaba. Desde entonces odio las becas que nunca solicité, odio los vuelos baratos y los aeropuertos, odio al tal Erasmus. Por cierto, a ella la sigo queriendo.

Daniel Sanz Lozano (24 años). Burgos


No sé si habrá servido de algo, pero por lo menos yo me voy de Villaséneca tranquila. He contado lo que estas paredes ven cada día, ni más ni menos. Vale ya de silencios y amenazas; he alzado la voz y si quiero seguir gritando, lo haré.

http://www.elmundo.es/elmundo/blogs/ciudadanom/index.html



¿Qué hace la Complutense con nuestro dinero?

MARÍA GARCÍA CASTELO
29 de junio de 2009.

Vivo en el Colegio Mayor femenino Miguel Antonio Caro el cual pertenece a la Universidad Complutense, aunque sería más correcto decir que me alojo en lo que queda de él.
Pagamos casi 800 euros al mes por unos servicios que desde hace ya tiempo dejan mucho que desear: habitaciones pequeñas (muchas de ellas son verdaderos zulos), cinco ordenadores para 150 colegialas, una impresora que tiene tinta tres veces al mes, una pista deportiva llena de cristales y agujeros, goteras...

Asimismo, los chicos del Colegio Antonio de Nebrija (el cual también pertenece a la UCM) tienen que venir a hacer todas las comidas del día aquí pues su cocina la cerraron porque no cumplía las condiciones higiénicas, y un año y medio después aún están esperando que la acondicionen. Pero la gota que colmó el vaso fue 'la visita' que recibimos el pasado domingo al mediodía.

Desde hace años, es común ver a exhibicionistas alrededor del colegio con ganas de enseñarnos sus 'atributos'. Esto es algo que al principio te asusta, luego te cansa e irrita y con lo que al final vives. Es curioso ver como cuando llamamos a la seguridad de la Complutense (la cual tiene que estar vigilando todas las noches) cada vez que nos encontramos a cualquiera de estos tipos en nuestros jardines, Seguridad siempre llega tarde y nunca ve a ninguno; en una ocasión incluso se atrevieron a decirnos que somos nosotras las que les provocamos.

Pero sin duda, el broche de oro a estas penurias fue la visita de la que antes hablaba. Laura, una chica de 18 años de primer curso, estaba duchándose (los baños son comunes y se comparten por pasillos) el domingo sobre la 13 horas, cuando un señor desnudo le abrió la cortina ante la pregunta: ¿tienes un poco de jabón? Laura, asustada, corrió hacia el pasillo mientras el señor, de alrededor de 35 años, se escondía en uno de los baños. Laura, pidió ayuda a varias compañeras y consiguieron que el señor (que había burlado la seguridad de la puerta principal de acceso al colegio) saliera de su escondite y mientras le hablaban con sosiego, lo retuvieron hasta que llegó la policía. El problema, lo tuvimos que solucionar entre las propias colegialas ya que la directora del colegio, se encontraba, una vez más, de vacaciones. Tras dar parte a los cargos correspondientes de la UCM, éstos dijeron que ¿para qué Laura iba a denunciar? si total, ¡no había pasado nada! Como es lógico, la chica sí denunció, pues aunque esta vez fue un gran susto, ¿qué hubiera pasado si le tapa la boca y se mete con ella en la ducha? ¿y si se hubiese colado en cualquiera de las habitaciones?

Me gustaría decirle a la Complutense, que entiendo que tengan deudas y que la crisis le esté afectando (mis padres también la sufren y por eso no dejan de pagar el colegio mes a mes) pero somos aproximadamente 150 alumnos y la UCM gestiona 5 colegios; si esto lo multiplicamos por 800 euros... ¡imaginen! ¿Dónde va ese dinero? ¿Por qué no tenemos seguridad? (¡Hace un mes entraron a robar unos chicos a tres de los colegios y una vez más tuvimos que retenerlos los propios colegiales!). Sé que aunque este texto no solucionará nada, a ver si por lo menos les pone la cara colorada a los altos cargos de la UCM.
El otro día aprendí el significado del concepto «Resiliencia». Al igual que «Casiustica», son palabras que me gustan, suenan bien. Resilencia define la capacidad de regeneración de un cuerpo después de un impacto y da fe a una continua aclimatación. Esto que es propio de los materiales, también le pasa a las personas. Terremotos, huracanes y un sin fin de desastres hace que el ser humano tenga que recomponerse una y otra y vez.
Voy a echar de menos el olor a café recibiéndome por el pasillo a las 2.00 a.m; se acabaron las charlas de madrugada, los agobios nocturnos, las preocupaciones sentimentales y los kilos de galletas. Aunque hayamos ido cambiando el lugar, Paquillo y sus amigos nos han sido fieles día y noche. A la vieja usanza o haciendo uso de la modernidad, el café siempre ha estado igual de sabroso, aunque estoy segura que parte de esa sensación de ricura ha sido gracias a la compañía.
No sé como sabe el café italiano, pero te prometo que te lo contaré. Que nos hayamos tomado la última taza no significa nada, en cualquier supermercado hay botes esperándonos. Esto es solo un break en nuestras largas noches de café.