Es curioso ver como ante la misma situación la gente reaccionamos de maneras tan dispares. Alegrías, lloros, confusión...diez mil sentimientos se entremezclan tanto para los que emprenden un nuevo camino como para los que se quedan. El momento que me va a permitir crecer como persona se acerca; y aunque lo hace de manera sigilosa yo se que está próximo..

Si tenéis un rato echad un ojo al siguiente link porque no tiene desperdicio. Historias de personas muy diferentes las cuales en su mayoría, han acabado por fortuna con un final feliz. He querido extraer la de Daniel Sanz porque expresa los sentimientos como solo una persona enamorada es capaz de hacerlo.

http://www.elpais.com/articulo/portada/espiritu/Erasmus/elpe...

El otro

Yo soy del otro lado. De los que nunca se la dieron porque nunca la solicitaron. Porque pensaron que nunca se la darían y porque si se la hubieran dado probablemente la hubiera rechazado. A ella sí se la dieron. Los dos tuvimos sensaciones entremezcladas, risas y llantos. De momentos graciosos, de viajes a verla en vuelos baratos, de abrazos y reencuentros, llamadas, cartas… Luego todo se acabó. A veces pienso que habría ocurrido igual aunque no hubiera estado de beca fuera, pero lo estaba. Desde entonces odio las becas que nunca solicité, odio los vuelos baratos y los aeropuertos, odio al tal Erasmus. Por cierto, a ella la sigo queriendo.

Daniel Sanz Lozano (24 años). Burgos